El tejo, el árbol de la vida y la muerte, en Améscoa y Urbasa
Sequía y calor Verano 2026. Améscoa y Urbasa. Otro récord no deseable.
Me decía Patxi Ruiz de Larramendi en agosto: "Si el año pasado hubo sequía, este año da miedo".
Y acertó, desgraciadamente.
Afirmaba yo en agosto pasado, en este mismo blog, que el sol no ha cambiado sus hábitos. “Pero nosotros hemos descuidado todos los filtros, toda la cubierta que nos protegía de la fuerza viva del astro rey. Ese tejado, esa sombra que nos resguardaba de la fuerza que él, por sí mismo, no puede regular”.
Según el informe PISA, en algunos casos y zonas fallan los alumnos en "comprensión lectora". Somos los adultos los que realmente fallamos en comprensión lectora.
Leemos muy bien las noticias catastróficas que se produjeron ayer (inundaciones por trombas de agua cada vez más frecuentes y más fuertes, aludes que barren pueblos enteros, incendios que calcinan miles de hectáreas, pero no leemos en absoluto las medidas de prevención que no se tomaron, ni las que quedan por tomarse (si es que estamos a tiempo) y, sobre todo, ignoramos las causas que provocan toda esta radicalización de la climatología.
Pero no voy a sermonear más, entre otras razones porque sirve de muy poco. Por eso me limitaré a proporcionar datos que, independientemente de poner de manifiesto el daño que causan a un sector de la sociedad, el primario principalmente, debieran ponernos los pelos como escarpias porque son un avance de la que se nos viene encima. A nosotros y a nuestros hijos y nietos.
Y obligarnos a tomar conciencia.
Ya estaba yo siguiendo los datos y mis amigos, Javier Echeverría y Juan Carlos Urra me los han ido actualizando. Con esa información, procedente de Confederación Hidrográfica del Ebro (Estación meteorológica Otsaportillo y Estación de aforos en el Urederra en Baríndano) y Meteorología y climatología de Navarra, Aemet (Estación Manual de Larraona), más los propios de las mediciones de Juan Carlos, puedo afirmar que hemos vuelto a establecer una nueva marca.
Sospecho y, muy fundadamente, que hemos tenido, en el conjunto territorial Améscoa-Urbasa, el verano más caluroso y más seco desde que hay datos.
Nuestras criminales leyes de caza (1903-1953) de exterminio de especies
He releído hace poco unas notas que tomé de los gastos del Concejo de Larraona de 1791 y 1792:
.- A un lobero de Araia, un real fuerte.
.- A un lobero que vino de Oñate, medio real.
.- A dos hombres de Baquedano y Gollano que vinieron con seis lobos les dieron los Regidores dos pesetas.
Lobos atacando a un grupo de ovejas en un prado
Esos pagos del Concejo, me han hecho pensar en la serie de modificaciones que iba a experimentar la legislación sobre la caza en España y en parte de Europa, y de qué manera iban esas variaciones a afectar a la fauna del país durante más de un siglo.
También me han hecho plantearme los motivos de la caza en origen y, desde mi ignorancia, intuyo los siguientes:
+ La caza para proteger el ganado o las cosechas.
+ La caza para obtener utilidades (rendimientos como alimentos o pieles, usando medios diversos, enraizada en el medio rural desde la Prehistoria).
+ La caza por mero placer cinegético
+ La caza como demostración de poder, riqueza y posesión de tierras y armas.
Y me atrevo a decir que los intereses de este último tipo han afectado seriamente y de manera negativa, en el continente europeo, a ciertos sectores de la fauna. En cuanto a las aves: águilas, halcones, milanos y carroñeras. Pero también a varios mamíferos, como el lobo, el lince, la jineta, el turón y la nutria, entre otros.
A todos ellos y a unos cuantos más, se les empezó a considerar "alimañas" y se pagó por su exterminio, para que un sector de cazadores tuviera menos competidores y una caza más limpia y plácida.
Se creó para ello un oficio de exterminadores para ciertas especies y se recortaron las posibilidades de los cazadores, a la vez que se alimentaba la excusa de que se protegía la ganadería. Todo ello desde el poder y con las leyes necesarias.
Cuento mi opinión.
Los tapaculos y la diarrea de los cabritos
Lo del azkarakatxe para la diarrea de los cabritos nos recordó la charla de Zudaire 1997.
Lo digo porque me comentaba Juan Carlos Urra hace unos días que estaba recogiendo tapaculos para curar la diarrea de los cabritos y me acordé de algo relacionado con el tema.
Desde Arantzaduia94 habíamos organizado en el Centro Escolar de Zudaire, en mayo de 1997, un coloquio sobre "Medicina popular en Améscoa". A la hora de invitar expertos en el tema tuvimos en cuenta que en "Fontes Linguae Vasconum", se había publicado en 1976 un detallado artículo, «Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra (IV). Las Améscoas (Alta y Baja)».
El autor, Javier Irigaray Imaz (1936-2024), Doctor Ingeniero, era Profesor de la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Navarra en San Sebastián. Aceptó encantado venir a nuestro coloquio y en ella se habló de las bondades de los "tapaculos" y en su encuesta, de los nombres que les daban, fósiles del euskera local ya extinguido, a los escaramujos .
Había sido Irigaray pionero entre los foráneos al abordar una encuesta oral en Améscoa en 1972-1974. En su caso sobre los "Nombres populares dados a las plantas, arbustos y árboles" de la zona. Algo que hizo extensivo a toda Navarra.
Pero vayamos a los cabritos de nuestro amigo Juan Carlos Urra, que son los que tenían "pérdidas".
Qué se hacía con las reses muertas en campo abierto en Améscoa
La eliminación de reses muertas a campo abierto (Siglo XVII)
Es este un territorio mayoritariamente ganadero y de su cabaña han obtenido nuestros antepasados: Alimentos, materia prima para la vestimenta y fuerza para el arado, para el carro/carreta, para la montura y para el transporte.
Morían muchas reses mayores y menores, porque la gente tocaba todos los palos para sobrevivir y penosamente.
Y morían, pero se sabía rápidamente del suceso porque el ganado mayor estaba agrupado en las ganaderías concejiles y custodiado en ciertas épocas del año, por un pastor contratado por el concejo, bueyero y yegüero, que informaba rápidamente de lo ocurrido.
Y era vital no perder tiempo para, conociendo las causas, salvar algo de la pérdida si es que se podía. Antes de que llegasen los buitres, perros o lobos.
No había forenses, pero la experiencia es la madre de la ciencia y se sabía qué hacer.
El eclipse total de sol de 2026 desde Améscoa
Todo el ruido mediático que ha movido este eclipse nos ha hecho recordar la discreción con que transitó el eclipse anterior que pudimos percibir en este valle. Algo razonable si se tiene en cuenta que aquel era un eclipse parcial, que ocurría durante el día y por la mañana además y que no había móviles.
Vivimos aquel eclipse, Arantza Garate y yo, en el Monte Limitaciones de Améscoa, el 11 de agosto de 1999, por la mañana, y además recogimos una rica cosecha de Russulas = Gibelurdiñes que, preparadas con el buen arte de Arantza, a la noche cenaríamos en Baríndano, en casa de Elena y Martín, con ellos y otros amigos.
Y este eclipse, 27 años después, imposibilitados de verlo directamente, lo vivimos a través de los medios, informaciones e imágenes que nos han facilitado los que nos quieren bien. Y nosotros se lo agradecemos y lo contamos.
El bostezo de los equinos en Améscoa
Digo en Améscoa, porque pese a suponer que será igual en todo el mundo, solo aquí los hemos visto bostezar Arantza y yo, y en varias ocasiones, no por otra razón.
Pero vayamos al grano. El bostezo, todos sabemos lo que es entre las personas. Pero, además, es algo que pueden realizar todos los animales vertebrados, incluyendo obviamente mamíferos, y además, peces, aves, serpientes y otros.
No lo incorporo aquí como una rareza de la especie equina, de la que el hombre viene sirviéndose desde que empezó a andar erguido (como alimento, como montura, animal de tiro, como animal de reja, etc).
Lo traigo para dar a conocer de cerca esa peculiaridad de este vecino de estas tierras, con más antigüedad aún que los seres humanos afincados en ellas.
Y del que me permito citar un apunte curioso.
Améscoa medieval. También líquenes para el "kilómetro cero"
La filosofía "kilómetro cero" no es una teoría reciente. La descubrieron los grupos humanos cuando decidieron abandonar el nomadismo y adquirir hábitos estables de residencia.
Y se devanaron los sesos para sacar el máximo partido y rendimiento de todo lo que tenían más próximo, por evidentes razones de economía de esfuerzo y seguridad. Y gracias a ello consiguieron sobrevivir con sus propios recursos.
Eso llevó a exprimir al máximo el conocimiento del espacio que les rodeaba y de todos sus componentes. Y fuera cual fuera su dimensión y su frecuencia, todo era conocido y comprobado. Y de todo se sabía y se conocía la posible utilidad o el posible servicio que podía prestar.
No quedaron exentos los líquenes de ese repaso y nuestros antepasados supieron de lo que podían esperar de las diferentes variedades.
El sol no ha cambiado sus hábitos. Sus efectos en Améscoa, sí.
Por el calor, las temperaturas, los incendios, el cambio climático, la sequía, el eclipse.
El sol lleva millones de años haciendo posible la vida sobre nuestro planeta y el ser humano lleva miles de años siendo consciente de que eso es así y viviendo del sol y respetando unas reglas mínimas de convivencia.
Hemos olvidado que el sol funcionaba con sus propias reglas y que estas eran inamovibles, que no se le podía programar como a un electrodoméstico y la hemos cagado.
Améscoa, entre lobos de verdad (1978) y lobos de novela (2026)
Nos trajo a la memoria otro agosto lejano, el de 1978, y otro lobo al que no habíamos visto, pero del que teníamos noticia, oímos hablar mucho y no debimos estar muy lejos.
Nos íbamos a ir de vacaciones Arantza y yo, con nuestra dos hijas, de 7 y 5 años de edad. Y pensábamos repetir el destino del año anterior. Un paraje que también parecía haber sido visitado por el lobo.
Un buitre corta el tráfico en el puerto de Zudaire
No era un buitre joven ni el panorama que podía observar desde su posición en vuelo podía ofrecerle muchos incentivos, pero el caso es que llegó con sus casi 10 kilos de peso hasta las proximidades del kilómetro 21 de la NA-718, cerca de coronar el Puerto de Zudaire.
Son muchas las parejas residentes en Urbasa Sur, que no es sino el Monte Limitaciones de Améscoa. Y dentro del área citada, una zona de vuelo muy frecuentada es la del circo del Nacedero del Urederra. Algo que se explica fácilmente por su proximidad al Raso de Urbasa, cuajado de ganado herbajeante en el estío, de una parte, y por cómo, las paredes de la muesca abierta por las aguas durante millones de años, modulan y modelan las corrientes ascensionales ya creadas.
El caso es que esto se produce, aunque excepcionalmente, y hay que coincidir con el momento y con la circunstancia, y aprovechar la ocasión si es posible, para observarla y, más aún, para fotografiarla. La tuvimos y no la despediciamos.
Aurora con Akuandi: Txoria txori
Fusión de música, voces y paisaje
Unir una excelente pieza musical, con una notable interpretación y respaldar ambas con unas imágenes de uno de los espectáculos más bellos que la naturaleza nos ofrece a diario en nuestro territorio, es algo que voy a intentar a continuación.
Y cada uno de los componentes de la receta requiere una explicación.
Una por una, vaya el Vídeo en YouTube y tras verlo y oírlo, irán las explicaciones.
Améscoa y sus mariposas/Ameskoa eta bere tximeletak
Nuestras mariposas se ganan bien el sueldo
Ya hablé de nuestras mariposas diurnas en agosto del año pasado y no me voy a repetir ahora o, al menos, no mucho.
Ver
mariposas en Améscoa: De Lizarrosta a Igarate
Pero de unos insectos, lepidópteros, que llevan sobre la Tierra unos 50 millones de años, hay que dedicarles algún piropo porque lo merecen.
Y para cerrar el mes de Junio y con él, el medio año transcurrido, haré una breve relación de sus méritos. De una parte, habría que decir que es un insecto al que no se le pueden imputar aspectos negativos:
+ En general, es hermoso
+ No es invasivo
Saludo al solsticio de verano/Udako solstizioari agurra
El solsticio de verano llega este domingo, 21 de junio
Lo que en definitiva quiere decir, que comienza el verano astronómico, ya que el Sol alcanza su mayor elevación sobre el horizonte al mediodía solar.
Es también el día más largo de luz, con 14 horas y 56 minutos, y más corto de oscuridad.
Llega el calor, con sus pros y sus contras. Vacaciones, aunque no para todos. Fiestas y festejos.
Y este año, el eclipse.
Tallar taxos, para arcos y ballestas en Amescoa. 1396.
"Tallar taxos", era una operación estratégica
Y lo resalto porque "tallar taxos", era "cortar ramas de tejo", "agin" siempre para los amescoanos.
2026. Casi suben las ovejas en junio
Casi se les hace Junio para subir las ovejas
Dice Patxi Ruiz de Larramendi que este año han subido el rebaño a la Sierra más tarde que nunca. Concretamente, el jueves 28 de mayo.
Él ha estado haciendo las hierbas y preparando el forraje y echa de menos la Sierra, pero dice que "solo la ve desde el tractor". Este es otro de los componentes de la actividad y no el menos duro, porque el calor ha apretado en estos últimos días del quinto mes.
Entre tanto, su hermana Monika se encargaba de la tarea del ordeño.
La belleza de lo pequeño en Améscoa
Los lirios, planta y flor con mucha historia
Desde muy antiguo los lirios, porque son muchas las variedades existentes de esa especie, han estado asociadas a diferentes ritos, mitos, supersticiones y leyendas.
Ya en el Antiguo Egipto se les consideraba sagrados y en las civilizaciones griega y romana se les atribuían, igualmente, facultades y poderes que alcanzaban la buena o mala fortuna y el bienestar espiritiual.
La cabra, la hiedra y el roble. Cinco estrellas.
La cabra trepa a donde los demás no
llegan
y come lo que los demás no comen
Ahuntza besteak iristen
ez diren tokira igotzen da
eta besteek jaten ez dutena jaten du
La joven cabra trepa al roble y consume hojas de hiedra
Los cápridos tienen esa facilidad de trepar que no precisa aprendizaje y la desarrollan de manera espontánea. Por otro lado, son comedores de "amplio espectro", y prácticamente y salvo excepciones muy concretas, se aiimentan y procesan todas o casi todas las especies vegetales.
La hiedra (Hedera helix) no es una planta parásita, es decir, no succiona la savia del roble ni se alimenta de él. No le hace daño al roble ni al crecer sobre él, ni al ser retirada por constituirse en alimento para la cabra.
San Martín de Améscoa 1634. Un rayo en Mayo mató a Martín







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