Los tapaculos y la diarrea de los cabritos

Escaramujos de rosal silvestre en agosto
Tapaculos, escaramujos, azkarakatxes o kazkami.
Fotografía de archivo propio 


  Lo del azkarakatxe para la diarrea de los cabritos nos recordó la charla de Zudaire 1997.


  Lo digo porque me comentaba Juan Carlos Urra hace unos días que estaba recogiendo tapaculos para curar la diarrea de los cabritos y me acordé de algo relacionado con el tema.

   Desde Arantzaduia94 habíamos organizado en el Centro Escolar de Zudaire, en mayo de 1997, un coloquio sobre "Medicina popular en Améscoa". A la hora de invitar expertos en el tema tuvimos en cuenta que en "Fontes Linguae Vasconum", se había publicado en 1976 un detallado artículo, «Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra (IV). Las Améscoas (Alta y Baja)». 

  El autor, Javier Irigaray Imaz (1936-2024), Doctor Ingeniero, era Profesor de la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Navarra en San Sebastián. Aceptó encantado venir a nuestro coloquio y en ella se habló de las bondades de los "tapaculos" y en su encuesta, de los nombres que les daban, fósiles del euskera local ya extinguido, a los escaramujos . 

   Había sido Irigaray pionero entre los foráneos al abordar una encuesta oral en Améscoa en 1972-1974. En su caso sobre los "Nombres populares dados a las plantas, arbustos y árboles" de la zona. Algo que hizo extensivo a toda Navarra. 

  Pero vayamos a los cabritos de nuestro amigo Juan Carlos Urra, que son los que tenían "pérdidas".

 

Remedio, ya nombrado, y afectados, los cabritos.

Fotografías cedidas por Juan Carlos Urra.
  

  Efectivamente el fruto del rosal silvestre, que recibe nombres muy diversos, en castellano y en euskera, ha sido sobradamente conocido desde época muy antigua por sus variados usos. 

 Al margen de las aplicaciones que del rosal silvestre se mencionan en papiros egipcios, hay ya citas concretas en la cultura griega, concretamente:

 .- Dioscórides: "De Materia Medica" (Siglo I d.C.) atribuye al fruto de la rosa canina, el escaramujo, propiedades astringentes y lo recomienda para diarreas. Y también para afecciones respiratorias. 

  .- Plinio el Viejo: "Naturalis Historia" (Siglo I d.C.) lo recomienda para la preparación de jarabes y vinagres medicinales. 

  .- Galeno:  (Siglo II d.C.) Incluye el fruto del rosal silvestre como tónico digestivo y lo califica como astringente. 



Metamorfosis de la flor de la Rosa canina a escaramujo
Metamorfosis progresiva de la flor en fruto.
Fotografía de archivo propio


Aplicaciones del escaramujo durante veinte siglos


  El mundo rural europeo ha sabido hacer de la necesidad virtud y extraer de la naturaleza que le rodeaba todos los recursos que esta pudiera proporcionarle. 

  Dada la extensión de la especie, el fruto del rosal silvestre ha tenido los más variados aprovechamientos, que han alcanzado incluso hasta el siglo XX y no es una exageración si digo que, durante la II Guerra Mundial, ante el cerco impuesto al Reino Unido por los submarinos alemanes, que le impedían la importación de cítricos, se recurrió a la recolección de escaramujos por su altísimo contenido en Vitamina C. 

  Pero, anécdotas al margen, de extremo a extremo de Europa, el fruto del rosal silvestre ha sido muy valorado y ha tenido muy variadas aplicaciones: 

.- Alimentación.

  + Comestible en crudo, tras retirrar las semillas pilosas del endocarpio, como fuente de vitamina C.

   +  Preparación de mermeladas, confituras, compotas y jales.

  + Pastelería.

  + Salsas dulces para carnes de caza

  + Preparación de vinos y licores. 

.- Cosmética.

  + Extracción del aceite de las semillas para perfumería y productos cosméticos.

  + Como nutriente de la piel, en uso externo.

  + Preparación de ungüentos para pieles secas y grietas. 

.- Botica. 

  Por su alto contenido en vitamina C (1700-2000 mg/100 g de producto seco). Por su contenido en vitaminas A, D, E y flavonoides antioxidantes. 

  + Como astringente y antidiarreico. 

  + En infusión para catarros y resfriados. 

  + Para infecciones de vejiga y migrañas. 

.- Colorante

  + Tinte natural para tejidos. 

.- Uso ornamental y ritual

  + En varios países de Europa se ponían ramas en puertas y establos para la protección del hogar y para la llegada del invierno. 


Esquema de usos tradicionales del escaramujo
Esquema de usos y aplicaciones tradicionales del escaramujo


   Encuesta de Javier Irigaray en Améscoa en 1972-1974.     

  Como he mencionado al comienzo, Javier Irigaray estuvo en dos ocasiones en Améscoa y tuvo como primer contacto a Luciano Lapuente, que estaba ya en el proyecto Etniker con J.M. Barandiaran y J.M. Satrustegi. Las personas encuestadas fueron, tal como las relaciona él en sus notas:

Améscoa Alta

 Aranarache: Alejandro Pérez

 Eulate: Donato Fernández, Jacinto Fernández, Rufino Fernández, Indalecio Ruiz.

 Larraona: Juan Elío. Guillermo Martínez.

Améscoa Baja

 Artaza: Constancio Sanz y esposa.Elías Urra.

 Baquedano: Conrado Anduez, Secundino Andueza.

 Baríndano: Gumersindo Arteaga.

 Ecala: Guillermo Arana e hijos.

 Gollano: Eduardo Díaz. Jesús San Martín. 

 San Martín: Wenceslao Bados, Luisa García, Eleuterio Lazcano, Julián Martínez, Pío Martínez, Severino Murillo, Venancio Ramírez, Félix Zudaire.

 Zudaire: José Bacaicoa, Casa "Irigoyen", Emilio Redondo, Bonifacio San Miguel. 

 

  Hace referencia a la Rosa silvestre. Y, a continuación, a los Nombres populares que la rosa silvestre suscita entre sus informadores y que reproduzco a continuación: 

  azkarakátxe (Gollano, Artaza, Baquedano); kirikis (San Martín); azkarakátx (Zudaire, Artaza); kaskámi (Ecala); kazkámi (San Martín, Eulate, Larraona); azkarakátxi (Zudaire). 


  Y en en cuanto a los Comentarios que se hacen al respecto: 

  Se hace una mistela como la del pacharán echando en anís para macerar los frutos –tapaculos– (Gollano); al brote joven, que se pelaba y se comía le llamamos gútxi (Zudaire); los brotes jóvenes se comían y se llamaban árris (Artaza); cuando se tenía dolor de muelas o mal de boca se escondía un tapaculo y si la persona endolorida no lo veía en varios días se le curaban las muelas (Artaza); al brote joven de kazkámi y zarzamora –que se comía– le llamamos arran-goxo; el de kazkami es mejor para comer. 

  A la mata le llamamos también kirikis. «Me han arañado los kirikis!» se decía (San Martín); a los txertos de kazkámi les llamamos arrangótxos y se comen (San Martín); los brotes jóvenes de kaskami se llaman garangutxis y se comían pelados (Ecala); esta mata hace como unas bolas peludas y rojas dentro de las cuales hay unos gusanicos que se les daban vivos a los niños para curarles de las lombrices. 

 Sin que vieran los niños se les echaban los gusanicos al chocolate para que así los comieran sin darse cuenta (Eulate); los brotes tiernos de kazkámi se llaman matxetes y se comían (Eulate); los brotes jóvenes se llaman kóntxas y se comían (Larraona). 


  Y deja las Observaciones, que no son sino sus conclusiones,  para el final: 

  kazkámi y kaskámi son denominaciones (inéditas) cuya área de extensión se circunscribe únicamente a cuatro de los pueblos amescoanos encuestados. 



A modo de conclusión


 Y tras recordar circunstancias gratas, personas queridas, usos antiguos, variantes lingüísticas y fitónimos, cerraré esta entrada haciendo notar que no hemos hecho énfasis en la "madre del cordero", que viene ofreciendo belleza desde hace cientos de miles de años y lo seguirá haciendo si nuestra especie no arrasa antes el planeta. Y hablo de la ROSA SILVESTRE.

 

Rosa silvestre en primavera en Améscoa/Urbasa
Rosa silvestre en primavera
Fotografía de archivo propio



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