La cabra, la hiedra y el roble. Cinco estrellas.

Cabra jove sobre roble comiendo hojas de hiedra
La joven cabra ha trepado al roble a comer la hojas de hiedra
Fotografía facilitada por Juan Carlos Urra.

La cabra trepa a donde los demás no llegan

y come lo que los demás no comen


Ahuntza besteak iristen ez diren tokira igotzen da

eta besteek jaten ez dutena jaten du 



La joven cabra trepa al roble y consume hojas de hiedra

 Los cápridos tienen esa facilidad de trepar que no precisa aprendizaje y la desarrollan de manera espontánea. Por otro lado, son comedores de "amplio espectro", y prácticamente y salvo excepciones muy concretas, se aiimentan y procesan todas o casi todas las especies vegetales.

   La hiedra (Hedera helix) no es una planta parásita, es decir, no succiona la savia del roble ni se alimenta de él. No le hace daño al roble ni al crecer sobre él, ni al ser retirada por constituirse en alimento para la cabra.


Una especie residente en Améscoa desde la Prehistoria

Se le ha llamado "la vaca del pobre" y está presente en nuestros corrales desde hace siglos. Desde el comienzo de la Edad Moderna en casi la totalidad de las casas amescoanas, ricas y pobres, había un pequeño hato de cabras. 

Como afirma Alfredo Floristán Imízcoz, refiriéndose a las Améscoas, según datos de 1607: "Las ovejas son propiedad de los labradores medianos y grandes , mientras que casi todas las casas, pobres y ricas, poseen una o varias cabras". ( La merindad de Estella en la Edad Moderna: los hombres y la tierra. Institución príncipe de Viana. Pamplona. 1982.). En definitiva, que el animal que no faltaba en casi ninguna casa amescoana hace más de 400 años era la cabra. 

Que formaban parte de la ganadería concejil y quedaban a cargo del cabrero.  

Ha gozado de gran estimación por el aprovechamiento de su carne, leche, piel, cuero y excrementos, a la vez que por la economía de sus hábitos alimenticios y por su adaptación climática.



Legendaria ama de cría de los dioses 

Según la mitología griega, Zeus, rey del Olimpo, fue amamantado por la cabra Aix. Uno de los cuernos de Aix se rompió cuando Zeus, niño, jugaba con un rayo. Y para "arreglarlo", dio al cuerno la facultad de ser fuente de riqueza y de abundancia, la llamada "Cornucopia".


Zeus junto a la cabra Aix que lo amamantó y a la cornucopia
Zeus con la cabra Aix que lo amamantó y la Cornucopia


Bombera de los bosques 

Su dieta vegetal sin limitaciones, su fácil accesibilidad a los rincones más apartados o escarpados, la convierten en un elemento eliminador de excesos de vegetación en zonas críticas para posibles incendios. Con lo que puede contribuir a la limpieza eficaz de bosques y terrenos descuidados y disminuir los riesgos de incendios.


Funciones de la cabra como eliminadora de vegetación seca generadora de riesgo de incendio
La cabra como eliminador de vegetación de riesgo para el fuego


Trepadora de riscos

La forma de sus pezuñas le permite adaptar su pisada a la superficie sobre la que se sustentan y unidas a sus patas y a su capacidad de equilibrio, le han conferido esa capacidad de ascender por pendientes casi verticales con apoyos casi mínimos, bien para escapar de depredadores o para procurarse alimento.


Idea de la facilidad de la cabra para la escalada
La cabra como especialista de trepar y ascender a lugares escarpados


Para saber más sobre el sector primario en Améscoa en la Edad Moderna:

FLORISTÁN IMÍZCOZ, ALFREDO (1982): La Merindad de Estella en la Edad Moderna: los hombres y la tierra. Pamplona. Institución Principe de Viana.





 

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