Blanco de nieve
arriba,
blanco de lana abajo
Elur-zuria goian,
artilezko zuria behean
Blanco de nieve
arriba,
blanco de lana abajo
Elur-zuria goian,
artilezko zuria behean
Por lo que se deduce del relato de Florencio
Idoate[1], que he
tomado como referencia, el denunciante aportaba testimonios bastante paranoides y
que serían motivo para dudar seriamente de su estabilidad mental, pero parece
evidente que la Inquisición tenía buenas tragaderas para estos temas y que el
rencor entre vecinos se aprovechaba de ello para hacer daño sin piedad alguna.
Vamos que el acoso vecinal no es cosa de hoy.
Afirmaba Juan Álvarez haber observado que se juntaban los brujos en casa de María la Coja y su madre les
recibía diciendo “credo, credo” y Martín López, les respondía a manera de perro,
aullando: “aun, aun”.
Y de Juan de Alduy resultaba que, durante la misa, al tiempo
de alzar el Santísimo, miraba al suelo, no tomaba agua bendita y mostraba otros
desvíos. Son varios los comentarios de vecinos que recoge Idoate, extraídos obviamente del proceso, que suponen "aportaciones" a la denuncia del tal Álvarez, incluida esa coincidencia de suegra y nuera al convenir que si los comisarios de Pamplona llegasen a San Martín de Améscoa, encontrarían trabajo.
En defensa de López, explica Idoate, salió el abad y el joven palaciano de San Martín y Ecala, Gonzalo Ruiz[2] de Baquedano defendió a Alduy. María de Ecala no tuvo valedores. Y, como ha quedado dicho, todos fueron condenados y dos murieron al poco en la cárcel.
El suceso se comenta por sí mismo y pone de manifiesto
lo que la maledicencia, unida al fundamentalismo religioso, puede ocasionar.
[1] Rincones de la Historia de Navarra III, Institución
Príncipe de Viana, páginas 699-701). Editorial Aramburu, Pamplona, 1979,
Vinieron sin papeles y sin contrato de
trabajo
En 1804, el Archivo parroquial de Eulate cita por primera vez el maíz en
los diezmos. Y en 1815, en el de Eulate y en el de Aranarache, las patatas. Se mencionaban como “batatas”,
cosechadas “en la Sierra y en los términos del lugar”. Nos parece que estaban aquí desde la Prehistoria. Pues no. También la historia de las especies que han formado parte de nuestra alimentación son hoy parte de nuestra cultura.
Ignoro si son las primeras noticias de ambos cultivos en tierras amescoanas pero son una buena referencia temporal de lo que tardaron estas plantas alimenticias, procedentes de América en incorporarse a nuestra agricultura y a nuestra dieta desde su llegada a España.
Y como ellas y otras más, resultan familiares
para nuestra cultura agrícola y gastronómica, creo de interés rellenar alguna
laguna que suele existir sobre ellas que llegaron a la península “sin
papeles y sin contrato de trabajo”.
Para ello y como este es un blog, me explicaré con brevedad:
1. Maíz (Zea mays)
Origen: Domesticado en el
valle de Tehuacán, México, hace unos 9.000 años.
Llegada: Traído por Colón en
su primer viaje (1493).
Expansión: Su cultivo se
extendió rápidamente por el norte de España en el siglo XVII, sustituyendo al
mijo y debido a su mayor rendimiento por hectárea, clave para la subsistencia
de las familias agricultoras. Con destino en principio al ganado, para
evolucionar, según variedades, también al consumo humano.
2. Patata (Solanum
tuberosum)
Origen: Tierras altas de
los Andes, entre Perú y Bolivia. Domesticada hace 8.000 años.
Llegada: Introducida en
España (Sevilla) hacia 1570, inicialmente como curiosidad botánica o alimento
para ganado y alimentación en hospitales.
Expansión: No se generalizó
para consumo humano en España hasta finales del XVIII y principios del XIX,
impulsada por hambrunas y guerras. Su adaptabilidad a suelos diversos fue
crucial.
Anécdota: Durante casi 200
años, en Europa se pensó que la patata era venenosa o que causaba la lepra
porque crecía bajo tierra (lo cual se asociaba al mundo de los muertos o al
demonio).
3. Alubia / Judía (Phaseolus
vulgaris)
Origen: Tiene dos centros
de domesticación independientes: Mesoamérica (México) y los Andes (Perú). Las
variedades que más arraigaron en Europa son de origen mesoamericano.
Llegada: Llegó a España en
el siglo XVI.
Expansión: Sustituyó
rápidamente a las "habas" y lentejas del Viejo Mundo debido a su
mejor digestibilidad y sabor. Dio numerosas variedades locales fruto de siglos de adaptación.
4. Tomate (Solanum
lycopersicum)
Origen: Andes (Ecuador,
Perú, Chile), pero fue domesticado culturalmente en México por los aztecas (tomatl).
Llegada: Introducido en
España en el siglo XVI (Sevilla, gran centro comercial).
Expansión: Al igual que la
patata, su aceptación como alimento fue lenta, ya que se le consideraba planta
ornamental o medicinal. Su uso generalizado en la cocina española no se dio
hasta el siglo XVIII.
Anécdota: Fue considerado el veneno de la aristocracia
La realidad: El tomate es ácido. En aquella época, los ricos comían en platos de peltre (una aleación con mucho plomo). El ácido del tomate disolvía el plomo del plato y la gente moría por envenenamiento de metal, no por el tomate. Los pobres, que comían en platos de madera o barro, no tenían ese problema, pero el miedo se extendió a todos.
5. Pimiento (Capsicum annuum)
Origen: Región de México y Centroamérica.
Llegada: Cristóbal Colón lo
trajo en 1493, que lo confundió con la pimienta negra india.
Expansión: Su adaptabilidad
fue asombrosa. Se extendió rápidamente por todo el Mediterráneo y,
curiosamente, sus variedades más dulces (como el piquillo) se desarrollaron
mediante selección en España, diferenciándose radicalmente del chile picante
original.
6. Girasol (Helianthus annuus)
Origen: Sudoeste de los Estados Unidos y México.
Llegada: Traído a Europa por exploradores españoles
en el siglo XVI como planta ornamental para jardines botánicos.
Expansión: Su uso industrial y alimentario (aceite) es
muy posterior. No se convirtió en un cultivo agrícola a gran escala en Europa
hasta el siglo XIX, inicialmente en Rusia, y luego reintroducido en España como
cultivo oleaginoso en el siglo XX.
Como final, cabe citar otras especies que, aunque vinieron más tarde o por distintas rutas, hoy han llegado hasta nuestros cultivos, como la calabaza, la más extendida, con múltiples variantes y formas. Y otras, más peculiares y cuya producción requiere condiciones más específicas, como el aguacate (en Granada y Málaga), el cacahuete (Sevilla y Córdoba) y la chirimoya (Granada y Málaga).
Sin
olvidar otras especies que, sin ser
objeto de cultivo, se han incorporado a nuestro consumo como la vainilla, el
cacao, la piña o el café.
Con la imagen he querido recordar la frase de Martin Luther King, pero referida aquí a la paz justa entre todos los pueblos y todos los seres humanos:
“I have a dream
= Yo tengo un sueño
= Amets bat dut”
Marzo, Martius, era el primer mes en el calendario romano. Su
nombre procede de Mars, nombre dado en latín a Marte, dios romano de la guerra.
Como positivo, habría que decir que en este mes se produce el
equinoccio de primavera.
Ha sido el primer mes del calendario anual en muchas culturas y
países, porque a partir de él se podían iniciar los cultivos (por desaparición
progresiva de la nieve en algunas zonas) y porque se notaba claramente el
alargamiento de los días.
Pero, en pleno siglo XXI, en este año y mes de marzo estamos en
uno de los meses en que la conciencia humana se debiera teñir de vergüenza y sangrar. Y
hacerlo, porque la guerra está presente en buena parte del planeta y
protagonizada, provocada, apoyada o consentida por países del llamado primer
mundo y aplicada sobre cualesquiera otros países o personas. Y siempre por intereses pura
y estrictamente económicos, que se satisfacen en base a los delirios de líderes
impresentables, ególatras e inmorales que son capaces de atropellos históricos,
sin que sus homólogos de otros países los frenen, porque, valga la expresión, “hay
tajada para todos”. A costa de los de siempre.
Por más que las mentes sensatas vengan aconsejando cordura desde la más remota antigüedad y denunciando las mentiras con que se defienden los conflictos bélicos:
En la guerra, la verdad es la primera
víctima.
(Esquilo, 525
a.C- 456 a.C)
Cuando los tambores hablan, las leyes
callan.
(Marco Tulio Cicerón, 106 a.C.- 43 a.C.)
Matar a un hombre no es defender una
doctrina, sino matar a un hombre.
(Miguel Servet,
1511-1553)
Todas las guerras son civiles, porque
todos los hombres son hermanos.
(François Fenelon,
1651-1715)
Del fanatismo a la barbarie hay un
solo paso.
(Denis Diderot,
1713-1784)
La guerra vuelve estúpido al vencedor
y rencoroso al vencido.
(Friedrich
Nietzsche, 1844-1900)
La guerra es lo que ocurre cuando fracasa el lenguaje.
(Mark Twain, 1835-1920)
Ninguna guerra de cualquier nación y
tiempo ha sido declarada por sus gentes.
(Eugene Debs,
1855-1926)
La no violencia lleva a la más alta ética, lo cual es la meta de la evolución. Hasta que no cesemos de dañar a otros seres vivos, seremos aún salvajes.
(Thomas Alva Edison, 1847-1931)
La guerra es una masacre entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que si se conocen pero que no se masacran.
(Paul Valery, 1871-1945)
La guerra debería ser un crimen y los
que la instigan debería ser castigados como criminales.
(Charles Evans
Hughes, 1862-1948)
La fuerza siempre atrae a los hombres
de baja moralidad.
(Albert Einstein,
1879-1955)
Jamás penséis que una guerra, por necesaria o justificada que parezca, deja de ser un crimen.
(Ernest Hemingway,
1899-1961)
Cuando los ricos se hacen la guerra,
son los pobres los que mueren.
(Jean Paul Sartre,
1905-1980)
Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos.
(Bob Marley, 1945-1981)
No habrá paz en la tierra mientras perduren las opresiones de los pueblos, las injusticias y los desequilibrios económicos que todavía existen.
(Papa Juan Pablo II, 1920-2005)
No hay bandera lo suficientemente
larga para cubrir la vergüenza de matar a gente inocente.
(Howard Zinn,
1922-2010)
No hay guerra agresiva que no diga ser guerra
defensiva. Hitler invadió Polonia para evitar que Polonia invadiera Alemania.
Bush invadió Irak para evitar que Irak invadiera el mundo. (1)
(Eduardo Galeano,
1940-2015).
Las armas exigen guerras y las guerras exigen armas… Y los cinco países que manejan las Naciones Unidas, los que tienen derecho de veto en las Naciones Unidas, resultan ser también los cinco principales productores de armas.
(Eduardo Galeano,
1940-2015).
La paz no es solamente la ausencia de
guerra; mientras haya pobreza, racismo, discriminación y exclusión,
difícilmente podremos alcanzar un mundo de paz.
(Rigoberta Menchú,
Premio Nobel de la Paz, 1959-)
(1) NOTA: Prensa de hoy, 04/03/2026
Antes de nada, una explicación al epígrafe. Acebo y zorzal forman pareja "de hecho" desde la más lejana Prehistoria en muchas zonas de Europa. El acebo no es una especie creadora de bosque sino que se sirve de él como acompañamiento y protección y acostumbra a estar solo o en grupos muy reducidos, reducidísimos, salvo muy raras excepciones. Su reproducción depende de la ingesta de sus frutos por aves que, al no digerir la semilla, la expulsan y, en condiciones favorables, puede germinar y dar lugar a un nuevo acebo.
Estamos en el año 1.786 y se disponen a contraer matrimonio, de una parte, María Magdalena García de Eulate y Ruiz de Urra, hija de Ignacio y de Magdalena (ya fallecida), residentes en San Martín. Y de otra parte, Higinio Vicente de Olazaran y Pérez de Albizu, hijo de Ignacio (natural de Larrión, ya fallecido) y de Inés Pérez de Albizu (natural de Eulate, ya fallecida), matrimonio residente en el Palacio de Urbasa, él, en vida, como Teniente de Alcalde de la Sierras de Andia y Urbasa.
Comentábamos recientemente lo bien que se había conservado el esqueleto del bisonte de la sima de Urbasa, bisonte todavía presunto hasta que el ADN emita su veredicto. Excelente conservación, pese a sus 4.000 años de antigüedad, siglo más o menos.