Poner Améscoa en el mapa de la cultura

J,M. Jimeno Jurío, B. García de Albizu y L.Lapuente (Eulate, 1.996)
Archivo propio (1)

Me decía un amigo de Pamplona, tras leer la novela “Lobos de Urbasa”, de Iñigo Ubani, y sabedor de su presentación en Eulate: “Este es un paso más para que Améscoa esté en el mapa de la cultura, la novela, por la ambientación, y la presentación, por el acto”.

Fuego en el cielo, hielo en el suelo/Sua zeruan, izotza lurrean

Preamanecer invernal en las Majadas de Eulate, Limitaciones de Améscoa. Al fondo Beriain.
Foto obtenida y cedida por Monika Ruiz de Larramendi Mujika.

En agosto pasado publiqué lo de "hacerse una aurora en Améscoa/Urbasa", como reclamo para la observación de un preamanecer, alba o crepúsculo matutino, por su espectacular grandeza. Hice mención a la belleza del proceso y a su duración y recibí algún comentario cuestionando ese placer en el tiempo invernal por el frío y viento reinantes en los lugares altos y despejados que yo recomendaba.

Olazaran, un apellido que fue vecino de Urbasa

Nacido en Zegama, hoy amescoano


Recreación artística basada en la descripción técnica 
de la ejecutoria de hidalguía de Ignacio de Olazaran 
con la colaboración de Gemini.

En el tema del Palacio de Urbasa cometí un error al mencionar un dato sobre la participación de Ignacio de Olazaran en su función de teniente de alcalde de Andia y Urbasa por delegación de Juan Remírez de Baquedano.

Un regalo del hombre que susurra a los tejos



Esqueleto foliar. Fotografía de Ignacio Abella Mina

He recibido estas pasadas fechas varios regalos de gran valor, que estoy procurando compartir. Desde Asturias me remitía la imagen que encabeza este comentario, el hombre que más sabe del tejo en España. Hasta mediados del siglo pasado el tejo era conocido con su expresión en euskera "agin", "hagin" hoy, y el vocablo era casi totalmente desconocido. Lo mismo ocurría con el azkarro y el arce.

El Palacio de Urbasa agoniza

Sin cuidados paliativos

Palacio de Urbasa, visto desde el SO. 
Fotografía de Pili Ruiz de Larramendi.

Después de tres siglos de accidentada existencia, el Palacio de Urbasa está dando sus últimas boqueadas.

Como se diría en las novelas románticas, “fue concebido sin amor”. Formó parte de los sueños mohosos de Diego Remírez de Baquedano, que vivió en su palacio de San Martín de Améscoa Baja, viudo y solo, desde 1.665 hasta 1.695. Su esposa, María Álvarez de Eulate, falleció con 48 años, tras ocho partos, el último con 45 años. Y Diego estuvo enfrentado activamente a sus  paisanos, especialmente a sus vecinos, durante los treinta años que vivió hasta su fallecimiento.

Baquedano y Zudaire 1906: La luz salió del agua

 
Fotografía cedida por Iñaki Velasco e ilustración propia.

    El agua, que Leonardo da Vinci definió como la fuerza motriz de toda la naturaleza, movió en la Edad Media los molinos amescoanos, en la Edad Moderna, las primeras ferrerías y en la Edad Contemporánea, la central hidroeléctrica que llevó la luz a nuestros pueblos.

Ante la adversidad, adaptarse y resistir/Ezbeharren aurrean, egokitu eta eutsi

Foto de invierno cedida por Iñaki Velasco (en Bioitza)
y foto de verano de archivo propio (en Arrobia)


Ante la adversidad, adaptarse y resistir
Ezbeharren aurrean, egokitu eta eutsi



Zorro, Vulpes Vulpes, Azeri 

Mamífero de la familia de los cánidos, a la que pertenecen los lobos. Animal discreto y cauteloso, de costumbres nocturnas, capaz de adaptarse y sobrevivir en parajes, paisajes y ambientes muy distintos. Es a la vez cazador y cazado, presa y depredador.