Ecala, Palacio estratégico y origen del linaje de los Remírez de Baquedano

Pintura simulando el pueblo de Ecala en el siglo XV
Pintura imaginada de Ecala en el siglo XV con el "Palacio"
 en la parte alta del pueblo y la torre de "Torregi"
 en el paraje de su nombre






La rivalidad entre los Baquedano de uno y otro lado del Urederra
  

  En 1665 enviudó Diego Remírez de Baquedano, Señor de los Palacios de Baquedano, Ecala y San Martín. Murió su esposa, María Álvarez de Eulate, con 48 años y tras 8 partos. Él tenía igualmente 48 años.

  Quedó solo y no volvió a casar. Casó a sus hijas y dio estudios a sus hijos, aunque se quejó cíclicamente de sus escasos recursos. 

  En los largos años que le quedaron de vida, se esforzó por hacerse con un título de nobleza, algo que consiguió, y con pleitear y reñir con sus paisanos. 

  En especial, con Fernando de Baquedano, Señor del Palacio de Gollano, por quien pareció sentir especial inquina. Algo que siempre fue recíproco, como muestran los hechos históricos, aunque la iniciativa corrió siempre a cargo del primero. 

  Se trataba de demostrarle al de Gollano que "para palacios ... los suyos". Aunque hacía trampas, porque del palacio de Baquedano, no quedaban sino las ruinas. Y por otro lado, Fernando de Baquedano, era dueño del palacio de Gollano, pero también del de Lácar y el de Olcoz.


  El linaje de los Remírez de Baquedano nació en Ecala. Pero esto ya lo he contado antes y, con 83 años y unas cuantas averías, no me queda tiempo que perder y diré simplemente dónde puede leerlo el interesado. Vayamos al Palacio y a la Torre.

Sequía y calor Verano 2026. Améscoa y Urbasa. Otro récord no deseable.



Améscoa/Urbasa. Balsa seca de Arantzaduia. Septiembre de 2026-
Améscoa. Monte Limitaciones. Balsa seca de Arantzaduia. 
Septiembre 2026. Foto cedida por Javier Echeverría.



         Récord de calor/sequía del verano 2026 en Améscoa-Urbasa.
  

 Me decía Patxi Ruiz de Larramendi en agosto: "Si el año pasado hubo sequía, este año da miedo". 

  Y acertó, desgraciadamente. 

  Afirmaba yo en agosto pasado, en este mismo blog, que el sol no ha cambiado sus hábitos. “Pero nosotros  hemos descuidado todos los filtros, toda la cubierta que nos protegía de la fuerza viva del astro rey. Ese tejado, esa sombra que nos resguardaba de la fuerza que él, por sí mismo, no puede regular”. 

  Según el informe PISA, en algunos casos y zonas fallan los alumnos en "comprensión lectora". Somos los adultos los que realmente fallamos en comprensión lectora. 

  Leemos muy bien las noticias catastróficas que se produjeron ayer (inundaciones por trombas de agua cada vez más frecuentes y más fuertes, aludes que barren pueblos enteros, incendios que calcinan miles de hectáreas, pero no leemos en absoluto las medidas de prevención que no se tomaron, ni las que quedan por tomarse (si es que estamos a tiempo) y, sobre todo, ignoramos las causas que provocan toda esta radicalización de la climatología.  

  Pero no voy a sermonear más, entre otras razones porque sirve de muy poco. Por eso me limitaré a proporcionar datos que, independientemente de poner de manifiesto el daño que causan a un sector de la sociedad, el primario principalmente, debieran ponernos los pelos como escarpias porque son un avance de la que se nos viene encima. A nosotros y a nuestros hijos y nietos.

 Y obligarnos a tomar conciencia. 

 Ya estaba yo siguiendo los datos y mis amigos, Javier Echeverría y Juan Carlos Urra me los han ido actualizando. Con esa información, procedente de Confederación Hidrográfica del Ebro (Estación meteorológica Otsaportillo y Estación de aforos en el Urederra en Baríndano) y Meteorología y climatología de Navarra, Aemet (Estación Manual de Larraona), más los propios de las mediciones de Juan Carlos, puedo afirmar que hemos vuelto a establecer una nueva marca. 

  Sospecho y, muy fundadamente, que hemos tenido, en el conjunto territorial Améscoa-Urbasa, el verano más caluroso y más seco desde que hay datos.