La naturaleza ya era feliz sin nuestra especie

               

Buitres situados en la peña SO de la "herradura" que forma el Balcón de Ubaba, sobre Baquedano (Améscoa Baja). En ella se posan buitres jóvenes para quitar el frío de la noche a primera hora y para posarse tras un vuelo inseguro. Allí buscan y encuentran alimento entre las grietas las chovas.
Personas con hábitos curiosos, como el de la BTT, como el tumbado, como los del perro grande suelto en un espacio ganadero. Fotos de archivo propio.

Leí hace unos días unas declaraciones de Kathy Willis[1] (Londres, 1964). El titular decía: “Cuando desaparezcamos como especie, la naturaleza seguirá. Ya era feliz sin nosotros”.

Nieblas matutinas de verano en Améscoa y Urbasa

  

         Urbasa totalmente cubierta por la niebla desde las Majadas de Eulate.                 Al fondo, Beriain. (12/08. 6:28'). 
Foto de archivo propio. 

Es obligado reconocer que la niebla tiene mala prensa.

Chova, una amescoana de altos vuelos

 

Chova en pequeña repisa. Observar el apoyo de garras.
Foto de archivo propio

Ya contaba en este blog en abril del año pasado que la chova piquigualda anidaba también en el Himalaya y era la única ave en hacerlo. Está pues justificado calificarla como de “altos vuelos” y así es porque no se encuentra cómoda a bajas altitudes. 

Siglos de nublados y pedriscos sobre Améscoa y Urbasa

 

Ilustración elaborada en colaboración con Gemini

Aprovecho que hoy nos previenen de una DANA para traer al blog algunos nublados lo suficientemente notorios para ser recordados siglos después y tengo la tarea fácil porque me basta con extraer algunos de los sucedidos recopilados para el trabajo de investigación hecho y publicado en 2022. He escogido pues los relacionados con la materia mencionada, los nublados, el pedrisco y las tormentas repentinas en época veraniega:

Borbones y generales traen una nueva y más cruel guerra a Améscoa.1833

  


Tomás de Zumalacárregui, Carlos Isidro de Borbón, José Ramón de Rodil

 Album del siglo XIX. Zumalakarregi Museoa. Gipuzkoako Foru Aldundia.


Ese infortunado descubrimiento por parte de Espoz y Mina de que nuestro valle y alrededores eran una lugar idóneo para el desarrollo de una estrategia militar de pocos contra muchos nos iba a llevar de nuevo al martirio. Y eso, cuando todavía no se habían restañado las heridas de la guerra de la Independencia.

Se hizo la luz sobre la prehistoria amescoana.1921

  

Imagen de J.M.Barandiaran y de fondo la entrada de la cámara
sepulcral del dolmen de Arteko Saro.



Entre junio y julio de 1921, J.M.Barandiaran, sacerdote y profesor ya en el seminario de Vitoria, convertido en experto prehistoriador con solo 31 años y habiendo formado equipo con T.Aranzadi y E.Eguren, pone los cimientos de lo que va a ser la Prehistoria de Urbasa y Améscoa.

El Hipólito, el palacio de Eulate sin historia. Siglo XVI.

      

                    El Hipólito, el Palacio Viejo de los Eulate.        
Foto de archivo propio de 1984

"En las proximidades del palacio se yergue una torre cúbica de sillarejo, también en ruinas, a la que se conoce como la Fortificación” y que debía constituir junto con el palacio un recinto defensivo. En su muro frontal se abre una ventana de doble arco rebajado, discurriendo sobre ella una línea de matacanes; encima de esta y algo ladeada, se abre otra de medio punto con marcadas dovelas. La puerta, formada por un gran portalón de medio punto y fuerte dovelaje de sillar, se sitúa en el piso inferior del muro lateral, apareciendo sobre la clave de duevo las armas de los Álvarez de Eulate, dos lobos pasantes con roel central y orla de aspas. A través de los elementos que se han conservado de esta torre cabe considerarla como del siglo XVI.