Améscoa: Réquiem por 20 siglos de yugos
Hay inventos tan antiguos y tan cotidianos, que parece que venían de serie con el mundo, como las ruedas del coche. Y no, la existencia de la especie humana, no hubiera sido posible sin tres inventos básicos: arado, bueyes y yugo.
Améscoa Baja 1882. El Cabo primero, vecino, prestó el dinero
Pongo la moraleja por delante para que nadie se extravíe. En 1872 el cabo primero, en el bando liberal, y algunos munícipes, en el bando carlista, andaban a matarse. En 1882, el cabo primero se olvida y se comporta como vecino. Los munícipes también y acuerdan. Comportamiento civilizado este, no el otro.
Aranarache 1694: Visita del obispo don Pedro de Lepe
Hasta mediados del siglo pasado se decía con frecuencia en relación al conocimiento de una persona: “Ese sabe más que Lepe”. Expresión que se alargó, en algunos casos, hasta decir: “Sabe más que Lepe, Lepijo y su hijo”.
La violencia solo engendra violencia
En estos momentos hay guerras abiertas y reconocidas en África, Asia y Europa en las que las bajas más numerosas son de población civil. Y conflictos que, sin alcanzar el nivel de guerra declarada, suponen una sucesión continuada de choques armados con afectación mayoritaria a la población civil igualmente, bajo diferentes formas.
Otoño en Améscoa: Un libro con hojas preciosas
Améscoa camino del otoño
Ahora que ya no puedo hacerlo por mí mismo, me ponían al tanto ayer mis amig@s de cómo “pintaba” este Otoño entrante el paisaje amescoano. Y me hablaban, tanto Monika, con relación al hayedo, como Juan Carlos, con respecto a las aldaias, de la mengua que está suponiendo para una estación colorida como esta, la falta de lluvia.





