Miradas y reflexiones: La tierra no cría todo lo que pare

Joven arrendajo agonizante próximo a expirar
Joven arrendajo agonizante enfermo y próximo a expirar
Fotografía de archivo propio

        

La tierra no pide disculpas por el cuerpo que cae  (J.Robinson Jeffers).


  Mirando fotos, algo que hacemos con cierta frecuencia desde que estamos exiliados, dimos con una secuencia en cierto modo triste, pero, por otra parte, una muestra muy breve y realista de que la naturaleza no es la de los cuentos y “no cría todo lo que pare”. 

  Caminando un día hacia las balsas de Bardoitza, vimos un "gallico" (así se conoce en Améscoa al arrendajo) muy joven parado en mitad del camino. 


Arrendajo joven enfermo posado en el camino
Arrendajo posado en el camino a Zelaizarana.
Fotografía de archivo propio

  Se movía poco, aunque estaba erguido. Pero se le cerraban los ojos y se le notaba, sin presumir de conocimientos al respecto, que no le quedaba mucha vida. 

  Estuvimos un buen rato observándolo. Un poeta estadounidense escribía “La tierra no pide disculpas por el cuerpo que cae; el ala que se detiene entra en el mismo orden que la piedra y la lluvia". Pero el ”gallico" estaba allí vivo y vimos su agonía. 

      

   

  Su agonía fue corta, no se desplazaba aunque seguía erguido. Poco a poco, dejó de abrir los ojos  y de girar el cuello. Estaba completamente encogido. Finalmente, experimentó una especie de estremecimiento, estiró su cuerpo, engarfió las patas y se desplomó. Quedó tendido en el camino. 



Arrendajo joven recién fallecido en el camino
Arrendajo a poco de fallecer sobre el camino
Fotografía de archivo propio

  Y le hicimos fotos porque siempre hemos considerado que lo que ocurre en la naturaleza forma parte de nosotros y nosotros somos parte de ella. De ahí nacen nuestras obligaciones para con ella y no a la inversa. No es la naturaleza quien debe cuidar de nosotros, sino nosotros de ella. 


  Y en tiempos de sufrimiento para mucha gente: Guerras, incendios, violencia, hambrunas, migraciones forzadas, meteorología adversa, sequías, etc. me permito hacer una reflexión: “La humanidad tampoco cría todo lo que pare, pero podría hacerlo. Es más, debería hacerlo”.

  Hago referencia al hambre, la necesidad más vinculada a la naturaleza y de la que en mayor medida dependemos los seres humanos. 

  Ya decía Bertrand Russell en 1931, que: "Con las técnicas modernas de producción, si se aplicaran con un mínimo de organización equitativa, no habría ninguna necesidad de que nadie pasara hambre ni viviera en la indigencia". 


Simulación de una situación de guerra, miseria y necesidad elaborada por Gemini


  Pero no es solo la opinión de un pensador y filósofo de hace casi un siglo la que sustenta esta afirmación. Hay más opiniones y muy bien fundamentadas al respecto: 

 .- La FAO (Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) escribe en su texto institucional: "El mundo produce actualmente suficientes alimentos para las necesidades de todos sus habitantes. Sin embargo, más de 800 M de personas siguen pasando hambre. El problema no es la producción, sino el acceso a los alimentos y la desigualdad en la distribución de los recursos."

  .- Oxfam Internacional va más adelante al decir, en el Foro Económico Mundial de Davos (Suiza), en 2018: "La extrema pobreza y el hambre no son inevitables. Son el resultado directo de decisiones políticas y económicas que permiten la acumulación de riqueza en un extremo mientras privan de lo básico a millones de personas." 

  .- El Programa Mundial de Alimentos  (PMA/WFP), en la sede de la ONU, en 2020: "En un mundo que produce alimentos suficientes para todos, es una vergüenza moral que millones estén al borde  de la hambruna. No nos enfrentamos a una falta de comida, sino a un problema de acceso, distribución y voluntad política". 


  Y para que no quede una imagen enfermiza del arrendajo, que es un córvido francamente bonito, he buscado entre nuestras fotos y no he encontrado nada digno para mostrar. Por lo que he solicitado el favor a mi buen amigo Javier Echeverría, excelente conocedor de la fauna local, para que me cediera una de sus fotografías  y cerrar así la anécdota del "gallico" y las reflexiones que le acompañan.


 

Arrendajo posado en junto al paraje de Urkitxeta
Arrendajo adulto posado en Urkitxeta (Limitaciones de Améscoa).
Fotografía cedida por Javier Echeverría García (de Eulate) 





 

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