Gutxik gehiegi dute, eta gehiegik gutxi dute
A lo
largo de la historia de la humanidad ha quedado probado que, inexorablemente,
tras conflictos, crisis y catástrofes, sea cual sea la causa y la duración, los
ricos acaban siempre más ricos y los pobres acaban siempre más pobres.
Gizateriaren
historian zehar frogatuta geratu da, ezinbestean, gatazka, krisi eta
hondamendien ondoren, arrazoia eta iraupena edozein izanda ere, aberatsak beti
aberatsago amaitzen direla eta pobreak beti pobreago.
Y provocar conflictos para lograr beneficios rápidos parece haberse convertido en una maniobra rentable que empezamos a ver en este siglo XXI. Y que está en pleno apogeo en este año de 2026.
Lo que está contribuyendo al efecto que denuncio en el título de esta entrada. Y lo denuncio, porque, aunque no es tarea de este blog, me queda vergüenza suficiente como para hacerlo.
Ya los economistas hablaban del "efecto Mateo", por lo que decía San Mateo, en la parábola de los talentos que menciona en su Evangelio: "Porque a cualquiera que tiene, se le dará, y tendrá más; pero al que no tiene, aun lo que tiene se le quitará". Y explicaban así la progresiva acumulación de riqueza en manos de unos pocos y el progresivo empobrecimiento del resto.
En estos momentos parece haberse dado un paso más. Y es el de generar varios conflictos, con víctimas directas e indirectas, con un empobrecimiento general de millones de personas para el enriquecimiento de un ramillete de individuos o de empresas.
Ahí lo dejo, al menos para la reflexión.


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