José Remírez de Baquedano, Señor de los palacios de San Martín de Améscoa Baja, Ecala y Baquedano, murió inesperadamente en 1634, con 48 años. Y no había hecho testamento.
Vista del Raso de Urbasa desde la ermita de Las Santas/Done Loria.
Urbasa solo fue el Raso grande central durante siglos. Y el resto fue Encia/Entzia.
Es una verdad irrefutable que la onomástica varía notablemente a lo largo de la historia. No ya de una región a otra, sino dentro de áreas muy reducidas.

Desde la más remota antigüedad campesinos y artesanos de todo el continente europeo han utilizado un elemento común, sencillo y multifunción. Una barra de hierro que servía como herramienta en trabajos varios: de cantería, minería, agricultura, molinos, construcción. Y, como palanca, para movimiento de objetos pesados o sólidamente enclavados.
Firmado por Zumalacárregui en Eulate tras la acción de Artaza 
Está claro que las guerras no son buenas ni siquiera para los que las ganan, si es que puede decirse que las gana alguien. Decía Paul Valery: “La guerra es una matanza entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que se conocen, pero no se matan”.

Ya durante nuestras primeras andadas por este territorio (con nuestras hijas, de 5 y 3 años entonces), éramos conscientes de que “lo que no tiene nombre no existe”, conclusión muy próxima al dicho popular vasco izena duenak izana ere badu = todo lo que tiene nombre existe. Sin los nombres de lugar, no podíamos referirnos a un paraje donde habíamos estado.