Inventario de bienes del palacio de San Martín (1634)

 

Vista de San Martín de Améscoa desde su puerto

José Remírez de Baquedano, Señor de los palacios de San Martín de Améscoa Baja, Ecala y Baquedano, murió inesperadamente en 1634, con 48 años. Y no había hecho testamento. 

Sanjuankruz, no San Juancruz

 

Lado sur del raso de Sanjuankruz, lindante con la pista de Limitaciones.
 

    Nuevo letrero, siglo XXI, muy estiloso y elegante, pero erróneo. Sería oportuno corregir la grafía y no ya por la ”c” y la “k”, sino porque San Juancruz no existe, ya está el santoral muy poblado de santos de ese nombre. Y si existiera tampoco viene a cuento, porque introduce un error en la toponimia local, que se había saneado bastante en la década final del siglo XX.








¡Urbasa y Entzia ya no son lo que eran!

 

Vista del Raso de Urbasa desde la ermita de Las Santas/Done Loria.


Urbasa solo fue el Raso grande central durante siglos. Y el resto fue Encia/Entzia.

     Es una verdad irrefutable que la onomástica varía notablemente a lo largo de la historia. No ya de una región a otra, sino dentro de áreas muy                 reducidas.

Artaza 1788. Un muerto en competición de lanzamiento de barra

 

Amanecer de agosto en Artaza
 

Desde la más remota antigüedad campesinos y artesanos de todo el continente europeo han utilizado un elemento común, sencillo y multifunción. Una barra de hierro que servía como herramienta en trabajos varios: de cantería, minería, agricultura, molinos, construcción. Y, como palanca, para movimiento de objetos pesados o sólidamente enclavados.

El pacto de Lord Elliot (1835)

 Firmado por Zumalacárregui en Eulate tras la acción de Artaza               

Título: [Fusilamiento de soldados liberales por soldados carlistas]*
Album del siglo XIX. Zumalakarregi Museoa. Gipuzkoako Foru Aldundia.

Está claro que las guerras no son buenas ni siquiera para los que las ganan, si es que puede decirse que las gana alguien. Decía Paul Valery: “La guerra es una matanza entre gentes que no se conocen, para provecho de gentes que se conocen, pero no se matan”.  

Toponimia y lenguaje (aportaciones) 1990-2024

 


Ya durante nuestras primeras andadas por este territorio (con nuestras hijas, de 5 y 3 años entonces), éramos conscientes de que “lo que no tiene nombre no existe”, conclusión muy próxima al dicho popular vasco izena duenak izana ere badu = todo lo que tiene nombre existe. Sin los nombres de lugar, no podíamos referirnos a un paraje donde habíamos estado.