Cuando en Améscoa no se podía vivir sin vino

Representación de cómo el vino fue un alimento de primera necesidad universal
Representación de cómo el vino, durante siglos de nuestra 
historia, fue, con el pan, un alimento de primera necesidad. 


      El vino, además del pan, fue básico para nuestra supervivencia 
  

  Durante siglos, pan y vino fueron componentes básicos de nuestra dieta alimenticia. De nuestra dieta y de la de la Europa con la que compartimos historia. 

  Lo del pan ya lo sabíamos, pero lo del vino quizá lo ignorábamos. He pretendido que la pintura inicial transmitiera la idea, pero poner en el cuadro personas tan variadas para el vino, ¿no es un poco exagerado? Pues no. 

  El vino era consumido por todas las personas, sin distinción de clase social, sexo, edad u ocupación. 

  No es que todos fueran adictos, bebedores o alcohólicos. Es simplemente que desde la niñez el vino se incorporaba a su alimentación (inicialmente muy aguado) y se convertía en un componente de la dieta y en un aporte energético, para buena parte de los seres humanos, sanos, enfermos y convalecientes a lo largo de su vida. 

  Y este alimento de primera necesidad, que llegó a Navarra con la romanización y que no se llegó a producir en Améscoa, era lo suficientemente importante como para que su disponibilidad estuviera asegurada en las ordenanzas municipales que se dieron nuestros antepasados. 

  Y de ello dan testimonio nuestras antiguas ordenanzas y lo cuento.

El tejo, el árbol de la vida y la muerte, en Améscoa y Urbasa

Tejo de Otsaportillo, Urbasa, Monumento Natural  30 de Navarra
Tejo/Hagin (Taxus baccata) de Otsoportillo (Urbasa), M.N.30
Fotografía facilitada por Carlos García.


          El tejo, un superviviente del Jurásico en nuestros bosques
  

  Este patriarca del arbolado, ominipresente en mitos y leyendas, ha desaparecido de nuestra memoria local y de nuestros bosques. 

  Sabemos de su vecindad amescoana por la mención de Carlos III (1396) de "tallar taxos" para hacer arcos en los montes de Améscoa y Urbasa. 

  Ya hace algo más de medio siglo, cuando Javier Irigaray hizo su encuesta en Améscoa, escasamente se mencionó el "agin" (los amescoanos nunca le llamaron "tejo"). Se limitaron a mencionar que "en el puerto de Urbasa, del lado de Zudaire, al raso a la izquierda hay varios agines". Ninguno de los informantes dijo nada más. 

  En 1991, el Gobierno de Navarra, declaró Monumento Natural un ejemplar de esta especie situado en las proximidades de Otsoportillo y quedó con la referencia "M. N. 30 Tejo de Otsaportillo".

  La cultura de los árboles forma parte de la cultura de lo nuestro y ha sido una de las asignaturas en la que tradicionalmente, sacábamos buene nota, pero si hoy hubiera informe PISA para este aspecto y para nuestra cultura en general, creo que su conclusión no sería que tenemos "poca comprensión lectora", sino simplemente, que en uno y otro tema, tenemos "muy escasos hábitos lectores". 

  Pero vayamos al "agin", como decía mi abuelo Balbino, guarda de Limitaciones (1915-1936), "hagin" se escribe hoy, y algo contaré. 

  Y no olvidaré decir que una de las personas que más sabe y mejor conoce los tejos en España, es Ignacio Abella Mina (Vitoria-Gasteiz, 1960) que aprendió a amar los árboles en sus andadas juveniles por los bosques de Améscoa y Urbasa, cuando pasaba los veranos en casa de su abuela en el barrio de Gonea en Eulate.

Améscoa 1600-1900. Morir en accidente laboral.

La pintura representa un accidente por atrapamiento entre tronco cortado y árbol próximo.
Pintura que simula la muerte de Carlos de Zubeldia, 1797, por aplastamiento "de un árbol cortado contra otro sin cortar".


 Améscoa, una tierra dura para ganarse la vida
  

 Tardaron en crearse los primeros asentamientos humanos estables en nuestros valles. Pero las posibilidades ganaderas a la vez que la riqueza forestal, acabaron por compensar la pobreza del suelo y la dureza climática. 

  Sea como fuere, todas las actividades necesarias para la vida requerían un trabajo duro y de riesgo. Podíamos establecer hipótesis razonables sobre esos riesgos y hacerlo con acierto. Pero hay algo mejor. La consulta de los Libros Parroquiales, concretamente los de Difuntos y tratar de conocer a través de los mismos qué causas de muerte se citan como relaciondas con la actividad laboral humana.

  Como he dicho en más de una ocasión, durante unos años y en las pocas horas que nos dejaban libres nuestras ocupaciones familiares y profesionales, tuvimos acceso a estos archivos. Y aprovechando nuestras estancias en Améscoa, fuimos copiando datos de interés para la microhistoria del valle. De aquellos apuntes, extraigo algunos sucesos relevantes que están relacionados con el tema que hoy abordo.

Ecala, Palacio estratégico y origen del linaje de los Remírez de Baquedano

Pintura simulando el pueblo de Ecala en el siglo XV
Pintura imaginada de Ecala en el siglo XV con el "Palacio"
 en la parte alta del pueblo y la torre de "Torregi"
 en el paraje de su nombre






La rivalidad entre los Baquedano de uno y otro lado del Urederra
  

  En 1665 enviudó Diego Remírez de Baquedano, Señor de los Palacios de Baquedano, Ecala y San Martín. Murió su esposa, María Álvarez de Eulate, con 48 años y tras 8 partos. Él tenía igualmente 48 años.

  Quedó solo y no volvió a casar. Casó a sus hijas y dio estudios a sus hijos, aunque se quejó cíclicamente de sus escasos recursos. 

  En los largos años que le quedaron de vida, se esforzó por hacerse con un título de nobleza, algo que consiguió, y con pleitear y reñir con sus paisanos. 

  En especial, con Fernando de Baquedano, Señor del Palacio de Gollano, por quien pareció sentir especial inquina. Algo que siempre fue recíproco, como muestran los hechos históricos, aunque la iniciativa corrió siempre a cargo del primero. 

  Se trataba de demostrarle al de Gollano que "para palacios ... los suyos". Aunque hacía trampas, porque del palacio de Baquedano, no quedaban sino las ruinas. Y por otro lado, Fernando de Baquedano, era dueño del palacio de Gollano, pero también del de Lácar y el de Olcoz.


  El linaje de los Remírez de Baquedano nació en Ecala. Pero esto ya lo he contado antes y, con 83 años y unas cuantas averías, no me queda tiempo que perder y diré simplemente dónde puede leerlo el interesado. Vayamos al Palacio y a la Torre.

Sequía y calor Verano 2026. Améscoa y Urbasa. Otro récord no deseable.



Améscoa/Urbasa. Balsa seca de Arantzaduia. Septiembre de 2026-
Améscoa. Monte Limitaciones. Balsa seca de Arantzaduia. 
Septiembre 2026. Foto cedida por Javier Echeverría.



         Récord de calor/sequía del verano 2026 en Améscoa-Urbasa.
  

 Me decía Patxi Ruiz de Larramendi en agosto: "Si el año pasado hubo sequía, este año da miedo". 

  Y acertó, desgraciadamente. 

  Afirmaba yo en agosto pasado, en este mismo blog, que el sol no ha cambiado sus hábitos. “Pero nosotros  hemos descuidado todos los filtros, toda la cubierta que nos protegía de la fuerza viva del astro rey. Ese tejado, esa sombra que nos resguardaba de la fuerza que él, por sí mismo, no puede regular”. 

  Según el informe PISA, en algunos casos y zonas fallan los alumnos en "comprensión lectora". Somos los adultos los que realmente fallamos en comprensión lectora. 

  Leemos muy bien las noticias catastróficas que se produjeron ayer (inundaciones por trombas de agua cada vez más frecuentes y más fuertes, aludes que barren pueblos enteros, incendios que calcinan miles de hectáreas, pero no leemos en absoluto las medidas de prevención que no se tomaron, ni las que quedan por tomarse (si es que estamos a tiempo) y, sobre todo, ignoramos las causas que provocan toda esta radicalización de la climatología.  

  Pero no voy a sermonear más, entre otras razones porque sirve de muy poco. Por eso me limitaré a proporcionar datos que, independientemente de poner de manifiesto el daño que causan a un sector de la sociedad, el primario principalmente, debieran ponernos los pelos como escarpias porque son un avance de la que se nos viene encima. A nosotros y a nuestros hijos y nietos.

 Y obligarnos a tomar conciencia. 

 Ya estaba yo siguiendo los datos y mis amigos, Javier Echeverría y Juan Carlos Urra me los han ido actualizando. Con esa información, procedente de Confederación Hidrográfica del Ebro (Estación meteorológica Otsaportillo y Estación de aforos en el Urederra en Baríndano) y Meteorología y climatología de Navarra, Aemet (Estación Manual de Larraona), más los propios de las mediciones de Juan Carlos, puedo afirmar que hemos vuelto a establecer una nueva marca. 

  Sospecho y, muy fundadamente, que hemos tenido, en el conjunto territorial Améscoa-Urbasa, el verano más caluroso y más seco desde que hay datos. 

Y vuelta a tocarnos los Borbones: Guerra y Cólera (1833-1835)

Pintura que representa a Fernando VII, gravemente enfermo en sus últimos días, con su hija Isabel, heredera de la corona, y a su hermano, Carlos, que no acaba de aceptar verse excluído de la sucesión.


Lo que nos hicieron pasar los Borbones en la Edad Moderna
  

 A Carlos IV no le gustó nada que los ciudadanos franceses decidieran cambiar su sistema político y le gustó menos aún que, durante ese proceso, resultase condenado a la guillotina su primo Luis XVII en 1793. 

 Decidido a intervenir en corral ajeno, les declaró la guerra e invadió el país vecino con sus tropas, mal aconsejado por un valido imberbe.

  Unos cuantos amescoanos fueron obligados a luchar en algo que les era ajeno y algunos no volvieron. 

  A los franceses no les gustó nada la intrusión y el monarca inútil y su valido Manuel Godoy, debieron firmar concesiones vergonzantes para que las cosas no fueran a mayores.

  Años más tarde aún sería peor. A los franceses se les subió el pavo y se invirtieron los términos. Y estas tierras, fueron elegidas por los estrategas de lo bélico para resistirse a esa invasión y de nuevo fuimos escenario de guerra, pillaje, saqueos, miseria, dolor y muerte.  

  Y así estábamos cuando se fueron las tropas de Napoleón derrotadas, aunque aquí no repartieron dividendos por la victoria. 

  Pero no se había acabado la juerga y nos tocaron los Borbones de nuevo y de qué manera.

Nuestras criminales leyes de caza (1903-1953) de exterminio de especies

 
Simulación de cobro de recompensa, mediante entrega de garras, por muerte de rapaces, clasificadas como alimañas según Decreto de 1953


         Unos apuntes  que me han hecho recordar.


  He releído hace poco unas notas que tomé de los gastos del Concejo de Larraona de 1791 y 1792: 

  .- A un lobero de Araia, un real fuerte. 

  .- A un lobero que vino de Oñate, medio real. 

 .- A dos hombres de Baquedano y Gollano que vinieron con seis lobos les dieron los Regidores dos pesetas. 

 

Lobos atacando a un grupo de ovejas en un prado.
Lobos atacando a un grupo de ovejas en un prado


 Esos pagos del Concejo, me han hecho pensar en la serie de modificaciones que iba a experimentar la legislación sobre la caza en España y  en parte de Europa, y de qué manera iban esas variaciones a afectar a la fauna del país durante más de un siglo.

  También me han hecho plantearme los motivos de la caza en origen y, desde mi ignorancia, intuyo los siguientes:

+ La caza para proteger el ganado o las cosechas.

+ La caza para obtener utilidades (rendimientos como alimentos o pieles, usando medios diversos, enraizada en el medio rural desde la Prehistoria). 

+ La caza por mero placer cinegético

+ La caza como demostración de poder, riqueza y posesión de tierras y armas.  

  Y me atrevo a decir que los intereses de este último tipo han afectado seriamente y de manera negativa, en el continente europeo, a ciertos sectores de la fauna. En cuanto a las aves: águilas, halcones, milanos y carroñeras. Pero también a varios mamíferos, como el lobo, el lince, la jineta, el turón y la nutria, entre otros. 

  A todos ellos y a unos cuantos más, se les empezó a considerar "alimañas" y se pagó por su exterminio, para que un sector de cazadores tuviera menos competidores y una caza más limpia y plácida. 

  Se creó para ello un oficio de exterminadores para ciertas especies y se recortaron las posibilidades de los cazadores, a la vez que se alimentaba la excusa de que se protegía la ganadería. Todo ello desde el poder y con las leyes necesarias. 

  Cuento mi opinión. 

Améscoa, Urbasa y una película de Disney con 210 M de presupuesto

El príncipe trata de llegar al aposento de Rapunzel en la torre trepando por su cabellera



         Améscoa, Urbasa y una película con 210 M de presupuesto. 

  Han pasado 75 años desde que se rodó la película "Amaya" entre Entzia y Urbasa. Creo que no quedan supervivientes del reparto. La actriz que interpretó a "Amaya" en la película, Susana Canales, no había cumplido 20 años cuando lo hizo, falleció en 2021, con 87 años. 


Programa de mano de la película "Amaya" (1952)
Reproducción del programa de mano de la 
película Amaya (1952). 


  Luego se han rodado fragmentos de unas cuantas y gran parte de unas pocas. "Patton" (1969). "Cromwell" (1970), con una gran batalla en el Raso. "Robin y Marian" (1976), "Tasio" (1984), "Tengo una casa" (1996), "Los hermanos Sisters" (2017) y algunas más que me dejo porque he hecho la lista de memoria.

  Salvo en "Tasio", y es porque estaban presentes desde el minuto uno y se subrayaron desde su estreno, los paisajes pasaban desapercibidos. 

  Hace falta ser nativo y estar advertido para reconocer el Raso de Urbasa en "Cromwell" o el Raso de Lezamen en "Robin y Marian". Y en otros casos, o son recortes o son rincones, todavía más difíciles de percibir. 

  ¿Qué hay de nuevo en esta ocasión? Que el presupuesto es de 210 M de $, que está producida por la compañía Disney, que es el primer cuento infantil rodado en nuestro territorio, que se espera una facturación cercana a los 600/700 M de $.

Los tapaculos y la diarrea de los cabritos

Escaramujos de rosal silvestre en agosto
Tapaculos, escaramujos, azkarakatxes o kazkami.
Fotografía de archivo propio 


  Lo del azkarakatxe para la diarrea de los cabritos nos recordó la charla de Zudaire 1997.


  Lo digo porque me comentaba Juan Carlos Urra hace unos días que estaba recogiendo tapaculos para curar la diarrea de los cabritos y me acordé de algo relacionado con el tema.

   Desde Arantzaduia94 habíamos organizado en el Centro Escolar de Zudaire, en mayo de 1997, un coloquio sobre "Medicina popular en Améscoa". A la hora de invitar expertos en el tema tuvimos en cuenta que en "Fontes Linguae Vasconum", se había publicado en 1976 un detallado artículo, «Estado actual de la onomástica botánica popular en Navarra (IV). Las Améscoas (Alta y Baja)». 

  El autor, Javier Irigaray Imaz (1936-2024), Doctor Ingeniero, era Profesor de la Escuela de Ingenieros de la Universidad de Navarra en San Sebastián. Aceptó encantado venir a nuestro coloquio y en ella se habló de las bondades de los "tapaculos" y en su encuesta, de los nombres que les daban, fósiles del euskera local ya extinguido, a los escaramujos . 

   Había sido Irigaray pionero entre los foráneos al abordar una encuesta oral en Améscoa en 1972-1974. En su caso sobre los "Nombres populares dados a las plantas, arbustos y árboles" de la zona. Algo que hizo extensivo a toda Navarra. 

  Pero vayamos a los cabritos de nuestro amigo Juan Carlos Urra, que son los que tenían "pérdidas".

Cofradía y ermita de San Miguel de Aranarache

Recreación embellecida del interior de la ermita de San Miguel de Aranarache
Recreación embellecida de la ermita de San Miguel de Aranarache


        

 Hace al menos medio milenio, cada ayuntamiento amescoano tenía su cofradía.


  Ya en 1552 tenemos noticia escrita de la existencia de la ermita de San Miguel de Aranarache por parte del Visitador del Obispado de Calahorra y La Calzada, que era la diócesis a la pertenecía Améscoa Alta desde el punto de vista eclesiástico.

  Es evidente que la ermita y el patronazgo debían existir desde mucho antes, porque da la impresión de que el informe del Visitador les insta a normalizarse, a homologarse. 

  Y con fecha 15 de julio de 1554 celebran junta "Cura, beneficiados, cabildo, jurados y vecinos, que suman 54 parroquianos y 4 eclesiásticos". Y aprueban los 15 artículos por los que se regirá la Cofradía, de lo que levanta acta Gonzalo de Albizu, Escribano Real de su Majestad, residente en Eulate.

El Raso de Urbasa: Améscoa. Barbarie en 1936. Petición de exhumación en 2012.

Homenaje a los fusilados de la Sima de El Raso Urbasa
Homenaje convocado por los ayuntamientos amescoanos por los asesinados en la sima de El Raso de Urbasa. Foto de archivo propio.


             Hoy, hace 90 años Améscoa llegó al más alto nivel de                   barbarie e infamia en su historia. 


  Tal día como hoy, 7 de septiembre, lunes, en 1936, algunos de sus vecinos, siguiendo las directrices generales emitidas por Mola e interpretadas con mayor o menor celo por uno o dos alcaldes, sacaron de la cárcel de Eulate, transportaron a la Sierra de Urbasa y asesinaron a tres ciudadanos honrados a tiros de arma corta en el cráneo y arrojaron sus cuerpos a una sima. Ahora conocida como la "Sima del Raso". 

  No hubo enjuiciamiento previo, ni causa alguna, contra las víctimas, que eran: 

  + Balbino García de Albizu Usarbarrena, 59 años. Casado, siete hijos. Guarda jurado destituido de su cargo. UGT de Trabajadores de la Tierra. Nacido y vecino de Eulate.

  + Gregorio García Larrambebere, 48 años. Viudo, sin hijos. Concejal electo del ayuntamiento de Eulate destituido de su cargo. UGT de Trabajadores de la Tierra. Nacido en Muneta, vecino de Eulate. 

  + Balbino Bados García, 29 años. Casado, un hijo. Maestro de escuela en Peralta destituido de su cargo. Fundador de la UGT de Améscoa Baja. Nacido en San Martín de Améscoa y residente en Peralta. 

      * Todas las destituciones originadas por el levantamiento militar.

Miradas y reflexiones: La tierra no cría todo lo que pare

Joven arrendajo agonizante próximo a expirar
Joven arrendajo agonizante enfermo y próximo a expirar
Fotografía de archivo propio

        

La tierra no pide disculpas por el cuerpo que cae  (J.Robinson Jeffers).


  Mirando fotos, algo que hacemos con cierta frecuencia desde que estamos exiliados, dimos con una secuencia en cierto modo triste, pero, por otra parte, una muestra muy breve y realista de que la naturaleza no es la de los cuentos y “no cría todo lo que pare”. 

  Caminando un día hacia las balsas de Bardoitza, vimos un "gallico" (así se conoce en Améscoa al arrendajo) muy joven parado en mitad del camino. 


Arrendajo joven enfermo posado en el camino
Arrendajo posado en el camino a Zelaizarana.
Fotografía de archivo propio

  Se movía poco, aunque estaba erguido. Pero se le cerraban los ojos y se le notaba, sin presumir de conocimientos al respecto, que no le quedaba mucha vida. 

  Estuvimos un buen rato observándolo. Un poeta estadounidense escribía “La tierra no pide disculpas por el cuerpo que cae; el ala que se detiene entra en el mismo orden que la piedra y la lluvia". Pero el ”gallico" estaba allí vivo y vimos su agonía. 

      

Qué se hacía con las reses muertas en campo abierto en Améscoa

Dos ganaderos arrojan un oveja muerta a una sima
Eliminación de reses menudas muertas en las simas, 
costumbre/ley ancestral 

                

  La eliminación de reses muertas a campo abierto (Siglo XVII)


  Es este un territorio mayoritariamente ganadero y de su cabaña han obtenido nuestros antepasados: Alimentos, materia prima para la vestimenta y fuerza para el arado, para el carro/carreta, para la montura y para el transporte. 

  Morían muchas reses mayores y menores, porque la gente tocaba todos los palos para sobrevivir y penosamente. 

  Y morían, pero se sabía rápidamente del suceso porque el ganado mayor estaba agrupado en las ganaderías concejiles y custodiado en ciertas épocas del año, por un pastor contratado por el concejo, bueyero y yegüero, que informaba rápidamente de lo ocurrido.   

  Y era vital no perder tiempo para, conociendo las causas, salvar algo de la pérdida si es que se podía. Antes de que llegasen los buitres, perros o lobos. 

  No había forenses, pero la experiencia es la madre de la ciencia y se sabía qué hacer.

El Privilegio de Gollano. 550 años se han cumplido.

Simulación del paisaje local de Gollano en el siglo XV con ayuda de la AI
Simulación del paisaje de Gollano en el siglo XV con ayuda de la AI




             Algo más decía el privilegio. 

  No me extenderé porque esto es solo una Efeméride y las efemérides deben ser breves, pero haré un rápido repaso de lo esencial de la concesión regia: 

  .- Señala que se otorga en reconocimiento de la fortaleza y casa fuerte levantada por el protonotario Fernando de Baquedano y por sus servicios prestados al Reino. 

  .- Ordena que ningún merino, oficial real, arrendador ni persona alguna pueda reclamarles tributos, imposiciones o cargas. 

  .- Establece que la merced es perpetua, salvo revocación expresa por las Cortes de Navarra. 

  .- Ordena que el privilegio sea registrado y guardado en la Cámara de Comptos y en los Libros del Reino. 

  .- Confirma que el lugar queda exento de jurisdicción ajena, salvo la del Rey. 



  Y algo peculiar diré de Juan II de Navarra, el rey que concedió el Privilegio

Los vecinos de Baríndano no quieren beber agua "corrompida". 1843.

Imagen estilo óleo de la Fuente de Baríndano (Améscoa Baja)
La Fuente, Baríndano (Améscoa Baja). Al fondo Zudaire y Balcón.
Fotografía y arreglo simulando óleo de archivo propio


         Ura iminten dabe/dan dana loiturik (El agua la dejan/
        del todo en suciedad). 

  Ese es un fragmento de la descripción que hace José Antonio de Moguel en su novela "Peru Abarca" (finales del siglo XVIII), en referencia a las aguas de lavado o empozado del lino. El bertso se completaba añadiendo "Baster guztietara/atsa zabaldurik", (Su hedor se esparce/por toda la vecindad). 

  Precisamente las quejas de los vecinos de Baríndano iban por ahí. No querían beber aguas del Urederra, a las que debían recurrir en verano, contaminadas por el lavado o aguado de linos, actividad que sus vecinos de todos los pueblos de Améscoa Baja desarrollaban aguas arriba. 

  Esta actividad generaba la insalubridad del agua que llegaba a Baríndano y las gestiones realizadas por el Regidor del Concejo de Baríndano no resolvían el problema, por lo que se vieron obligados a subir el tono de su protesta.       

El eclipse total de sol de 2026 desde Améscoa

Eclipse total de sol de 2026 visto desde Améscoa, lado sur de Urbasa
Eclipse total de sol de 2026 visto desde Majadas de Eulate (Améscoa)
Fotografía cedida por Pablo Núñez


          Otro eclipse que ver desde Améscoa. 

  Todo el ruido mediático que ha movido este eclipse nos ha hecho recordar la discreción con que transitó el eclipse anterior que pudimos percibir en este valle. Algo razonable si se tiene en cuenta que aquel era un eclipse parcial, que ocurría durante el día y por la mañana además y que no había móviles. 

  Vivimos aquel eclipse, Arantza Garate y yo, en el Monte Limitaciones de Améscoa, el 11 de agosto de 1999, por la mañana, y además recogimos una rica cosecha de Russulas = Gibelurdiñes que, preparadas con el buen arte de Arantza, a la noche cenaríamos en Baríndano, en casa de Elena y Martín, con ellos y otros amigos. 

  Y este eclipse, 27 años después, imposibilitados de verlo directamente, lo vivimos a través de los medios, informaciones e imágenes que nos han facilitado los que nos quieren bien. Y nosotros se lo agradecemos y lo contamos.      

El bostezo de los equinos en Améscoa

Équido macho en el acto de bostezar en el Monte de Améscoa
Caballo bostezando a gusto en el Monte Limitaciones de Améscoa
Fotografía de Archivo propio



          El bostezo de los caballos en Améscoa. 

  Digo en Améscoa, porque pese a suponer que será igual en todo el mundo, solo aquí los hemos visto bostezar Arantza y yo, y en varias ocasiones, no por otra razón. 

  Pero vayamos al grano. El bostezo, todos sabemos lo que es entre las personas. Pero, además, es algo que pueden realizar todos los animales vertebrados, incluyendo obviamente mamíferos, y además, peces, aves, serpientes y otros. 

  No lo incorporo aquí como una rareza de la especie equina, de la que el hombre viene sirviéndose desde que empezó a andar erguido (como alimento, como montura, animal de tiro, como animal de reja, etc). 

  Lo traigo para dar a conocer de cerca esa peculiaridad de este vecino de estas tierras, con más antigüedad aún que los seres humanos afincados en ellas. 

  Y del que me permito citar un apunte curioso. 

La Reina de Navarra refuerza con vino la muga de Améscoa con Castilla. 1429.

Las cargas de vino llegan a Larraona, próxima a la muga
 con Contrasta, frontera en el siglo XV de los reinos de 
Castilla y Navarra.






  En Améscoa, y dónde no, el alcohol era un buen combustible para la guerra. 

  La reina que mandaba el vino era Blanca I de Navarra, hija de Carlos III el Noble, el que reconoció la propiedad de las Limitaciones en 1412, que había fallecido en 1425. 

  Ella era la tercera en la sucesión, pero las hermanas que la precedían fallecieron antes. 

  Casó con el rey de Sicilia con 17 años y enviudó con 24. Volvió a casar a la edad de 35 con Juan, hermano del rey Alfonso de Aragón. 

  Tras la muerte de Carlos III, Blanca I y Juan II fueron coronados como reyes de Navarra en la catedral de Pamplona el 15 de mayo de 1429. 


Améscoa medieval. También líquenes para el "kilómetro cero"


Campesinos medievales recolectando líquenes
Campesinos medievales recolectan líquenes. 
Lobaria de un haya a la izquierda y Usnea de un roble a la derecha



         Améscoa, los líquenes y la autosuficiencia. 

  La filosofía "kilómetro cero" no es una teoría reciente. La descubrieron los grupos humanos cuando decidieron abandonar el nomadismo y adquirir hábitos estables de residencia.

  Y se devanaron los sesos para sacar el máximo partido y rendimiento de todo lo que tenían más próximo, por evidentes razones de economía de esfuerzo y seguridad. Y gracias a ello consiguieron sobrevivir con sus propios recursos.

 Eso llevó a exprimir al máximo el conocimiento del espacio que les rodeaba y de todos sus componentes. Y fuera cual fuera su dimensión y su frecuencia, todo era conocido y comprobado. Y de todo se sabía y se conocía la posible utilidad o el posible servicio que podía prestar.

  No quedaron exentos los líquenes de ese repaso y nuestros antepasados supieron de lo que podían esperar de las diferentes variedades. 

El sol no ha cambiado sus hábitos. Sus efectos en Améscoa, sí.

Balsa de Arantzaduia, en Limitaciones de Améscoa, lado sur de Urbasa
Balsa de Arantzaduia (Monte Limitaciones de Améscoa), Sur de Urbasa.


        Hablamos del sol más que nunca estos últimos días. 

  Por el calor, las temperaturas, los incendios, el cambio climático, la sequía, el eclipse.

  El sol lleva millones de años haciendo posible la vida sobre nuestro planeta y el ser humano lleva miles de años siendo consciente de que eso es así y viviendo del sol y respetando unas reglas mínimas de convivencia.

   Hemos olvidado que el sol funcionaba con sus propias reglas y que estas eran inamovibles, que no se le podía programar como a un electrodoméstico y la hemos cagado.

El mojón del Milenario de Améscoa, 1007-2007

Un diseño en piedra como escudo o logotipo de Améscoa esentativo de Am
Grabados en piedra del logotipo diseñado y aprobado como representativo del territorio de Améscoa/Ameskoa.
Fotografías de archivo propio.

 

         El de 2007 en Améscoa, era un Mojón especial. 

  Era especial porque celebrábamos el Milenario. No el Milenario del poblamiento de este valle, mucho más antiguo, sino el de la aparición de su nombre en un documento. 

  Comenzaba yo mi explicación así: Existe un documento del monarca Sancho Garcés III el Mayor, rey de Pamplona, que se cita como “de 1007”, en que se incluye escrito, por primera vez en la historia, el nombre de Améscoa.

  Pero no vamos a hablar del porqué del Milenario, sino del Mojón. Y el propio mojón tenía un atractivo añadido: El de lucir el logo que se había preparado para el conjunto de los dos valles bajo la denominación única de Améscoa.

  Había sido una sugerencia hecha por los ayuntamientos como símbolo de unidad territorial.  

Améscoa, entre lobos de verdad (1978) y lobos de novela (2026)

 

Simulación del lobo en retirada de las Majadas de Eulate en Urbasa al alba
Simulación del lobo en retirada al alba en las Majadas de Eulate.


          Ayer supimos de la presentación de la novela
 "Los lobos de Urbasa", de Iñigo Ubani, 
el próximo 6 de agosto en el Camping de Artaza. 

  Nos trajo a la memoria otro agosto lejano, el de 1978, y otro lobo al que no habíamos visto, pero del que teníamos noticia, oímos hablar mucho y no debimos estar muy lejos.

  Nos íbamos a ir de vacaciones Arantza y yo, con nuestra dos hijas, de 7 y 5 años de edad. Y pensábamos repetir el destino del año anterior. Un paraje que también parecía haber sido visitado por el lobo.

También en Améscoa hay que poner el foco en nuestras vergüenzas. (Julio, 1936)




Detención, traslado y abandono del cadáver, tras su asesinato, de Domingo Bados
Detención, traslado y abandono del cadáver (tras su asesinato) 
de Domingo Bados


         No mentir, no ocultar ninguna verdad, escribir sin odio, 
        sin ira, sin rencor (Cicerón). 

  Julio es un mes fiestero en Navarra y lo es también en nuestro valle, pero como este blog trata de nuestra historia, es obligado también poner el foco en las vergüenzas que dejamos registradas en ella, antiguas y recientes. 

  Y en nuestro pasado nada lejano las ha habido, y grandes, quizá las mayores y más reprochables de toda nuestra historia. Y deben ser recordadas para hacer justicia a las víctimas y a los autores. Y como medida preventiva y didáctica para evitar su repetición. 

 No basta con las declaraciones que firmaron los cuatro ayuntamientos amescoanos  en 2012, ni con las placas que se pusieron en los edificios municipales de Eulate y Améscoa Baja. 

 Pasados 14 años, nadie recordará ni el texto de las declaraciones ni el contenido de las placas.